Valoración de los evangelios apócrifos

Durante algún tiempo, varios de esos escritos fueron tenidos como canónicos por comunidades o grupos del judaísmo o del cristianismo. Más aún, algunos de ellos dejaron su huella en textos y celebraciones litúrgicas y en la piedad popular.[2] Si bien muchos textos apócrifos permearon ciertos aspectos de la liturgia y de la piedad de los fieles cristianos, las Iglesias cristianas históricas tienden a considerar que los materiales apócrifos en general no aportan contenidos de relevancia para la fe de los creyentes. Sin embargo, los estudiosos y especialistas de las propias Iglesias consideran que el estudio de los evangelios apócrifos puede ser útil para conocer el pensamiento y la forma de expresión de la fe que tuvieron ciertos grupos judíos, cristianos o sectarios en momentos específicos de la Historia.

Diferencias entre los evangelios canónicos y apócrifos

A los evangelios apócrifos se les dio el nombre de evangelios por su aspecto, similar al de los cuatro evangelios admitidos en el canon del Nuevo Testamento. Sin embargo, muchos de ellos no tienen el estilo y contenido propio de los evangelios hoy llamados «canónicos»,[2] y fueron abrupta o progresivamente desconsiderados por las comunidades cristianas para el anuncio de la «buena noticia» (significado etimológico del término «evangelio»).

A partir de los signos de Jesús anunciados por las primeras comunidades de discípulos, algunos autores se sintieron compelidos a redactar otros escritos distintos de los evangelios resultantes de aquella predicación, que contuvieran hechos que los superaran en espectacularidad. En los evangelios apócrifos, se pueden encontrar relatos resultantes de abundante fantasía (en algunos de ellos, Jesús realiza milagros mucho más numerosos y extravagantes), o doctrinas diferentes de las transmitidas en los evangelios canónicos, o enseñanzas misteriosas reservadas a unos pocos. Las Iglesias cristianas históricas consideraron que estos escritos son el resultado de una incorrecta intelección de lo que significa la palabra «evangelio». En general, se observa en los «evangelios canónicos» un estilo mucho más sobrio que en los «evangelios apócrifos». Varios apócrifos ya no fueron aceptados por las primeras comunidades cristianas. A diferencia de los evangelios canónicos, cuyos autores apenas señalan su autoría de los escritos, los autores de cada uno de los evangelios apócrifos destacan muchas veces la presunta autoría del escrito por parte de algún personaje distinguido de la comunidad (Pedro, Felipe, Santiago, María Magdalena, Tomás, etc.), buscando un respaldo en ese nombre.[2]

Algunos de los Evangelios apócrifos surgieron en comunidades gnósticas (por ejemplo, el evangelio de Tomás) y contienen «palabras ocultas» (en griego, apokryphos) al entendimiento de la mayoría, quizá con la finalidad de dar apoyo a sus doctrinas cuando éstas no estaban en total acuerdo con los materiales canónicos, incluidos hoy en la Sagrada Escritura. Estos mensajes ocultos entre los discursos atribuidos a Jesús estaban reservados a los iniciados en esas comunidades. Aunque en principio se calificó como «apócrifo» únicamente a este tipo de escritos, se extendió posteriormente esta valoración a todos los materiales que no se incluyeron en el canon del Nuevo Testamento, independientemente de su finalidad, oculta o no. Según el Diccionario de la Lengua Española (Real Academia Española), «apócrifo» significa «fabuloso», «supuesto» o «fingido». En nuestros días, la acepción más utilizada para el término «apócrifo» presenta una connotación de falsedad. Por tal motivo, se ha empezado a llamar también a esos escritos «evangelios extracanónicos», para evitar la evocación de algo falso, siendo que las Iglesias cristianas históricas consideran que son materiales no inspirados por Dios, aunque no por eso carentes de todo valor.

Evangelio apócrifo

Evangelios apócrifos o extracanónicos es el nombre dado a escritos surgidos en los primeros siglos del cristianismo en torno a la figura de Jesús de Nazaret que no fueron incluidos posteriormente en el canon de la Iglesia católica, ni fueron aceptados tampoco por otras Iglesias cristianas históricas (Iglesia ortodoxa, Comunión anglicana e Iglesias protestantes). Entre esos escritos se encuentran los Manuscritos de Nag Hammadi.

En general, el término «apócrifo» deriva del verbo griego «apokrypto» (= esconder, poner aparte). Con él se califican una cantidad de libros que las Iglesias cristianas de los primeros siglos no reconocieron como parte de la Sagrada Escritura, pero que se presentan con nombres o características que los hacen aparecer como si fueran libros canónicos.

Características de un buen programa de Evangelismo

El Evangelismo no es un programa, es  el programa ordenado por el Mesías y ejecutado por los apóstoles y la Iglesia Primera. En sus palabras el evangelismo es bien simple: “Ve y diles a los tuyos” y “vayan por todo el mundo y enseñen“.

El programa de Evangelismo debe ser: Bíblico, actual, simple y ejecutable:
1. Bíblico: Bíblico significa que debe estar basado en los principios de la biblia y cumplir la función y los propósitos para los cuales el Eterno creó el Evangelismo.
 
2. Actual: Debe considerar los nuevos desafíos y el contexto actual en el cual se efectúa el Evangelismo
 
3. Simple: Dado que es una tarea que nos toca a todos realizarla y así la diseño el Eterno. El Evangelismo debe ser simple  “tan simple que parezca estúpido”. Todos debemos trabajar el evangelismo como lo que realmente es: un Evangelismo Simple.   
 
El Mesías dice: Yo te alabo,  oh Padre,  Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos,  y las has revelado a los niños.  Sí,  Padre,  porque así te agradó.  De aquí deducimos que quienes estamos en el evangelio somos de mente simple. Así que estas cosas del Reino y el Evangelio son hechas por los simples para los simples. por tanto el Evangelismo simple es el Evangelismo que debemos enseñar. Y así le ha agradado al Padre Eterno.
 
4. Realizable: El mejor programa de Evangelismo es el que logra que todos evangelicen. “Felipe halló a Natanael,  y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley,  así como los profetas:  a (Yahshua) Jesús,  el hijo de José,  de Nazaret.  Natanael le dijo:  ¿De Nazaret puede salir algo de bueno?  Le dijo Felipe: Ven y ve.”  Felipe solo comenzó a hablar a sus amigos y parientes del Mesías. !El problema mayor del Evangelismo es que no se hace!

 

El programa de Evangelismo debe lograr los siguientes tres objetivos:

1. Trabajar el corazón del Creyente  a fin de producir en él disposición, entrega y amor por las almas perdidas.
2. Eliminar los obstáculos naturales, teológicos y sicológicos. 
3. Entrenar al creyente a fin de cambiar el temor por destreza.

Lecciones para lograr el Objetivo 1: Trabajar el corazón del Creyente  a fin de producir en él disposición, entrega y amor por las almas perdidas.
 
1. El corazón del Creyente y la tarea de evangelización
2. La imperante necesidad del perdido
3. Los mandatos y expectativas. Las promesas de premios y castigos hechas por el Altísimo en relación al Evangelismo.
4. Actitudes propias para el Evangelismo 
 
Lecciones para lograr el objetivo 2: Eliminar los obstáculos naturales, teológicos y sicológicos. 
5. ¿De quién es la obra de la Evangelización?
6. La función real del Evangelista
7. ¿Rechazo por hacer un favor? Manejo del rechazo.
 
Lecciones para lograr el objetivo 3: Entrenar al creyente a fin de cambiar el temor por destreza.
8. Mejores prácticas en el  proceso de la Evangelización.
9. Mejores prácticas de conducta del evangelista al evangelizar.
10. Mejores prácticas en el manejo de obstáculos y objeciones.
11. Practicas en el campo acompañado de un evangelista mentor. Evangelismo práctico. (“Se aprende haciendo””)

Los Métodos de Evangelismo

I. Introducción: ¡El Evangelismo no es un Método!
¿Le parece extraña esta frase? Puede ser que sí, especialmente como la introducción a un estudio sobre los métodos de evangelismo.
Pero este es el punto más importante de este estudio. ¿Cómo puede ser? Sí, sencillamente porque el evangelismo en su esencia no es un método, sino una pasión del alma del verdadero discípulo de Jesucristo.
Claro, hay métodos de evangelismo. De hecho, cualquier evangelismo que se lleva a cabo es mediante algún método. En la Biblia encontramos a Jesús y a sus discípulos evangelizando usando varios métodos. Pero no es el método lo más importante. Es la condición del corazón.
Esto también es así en cuanto al cumplimiento de la obra de evangelismo. Puede ser que en una iglesia ya se haya desarrollado un programa de entrenamiento y capacitación muy completo sobre cómo evangelizar, pero si la iglesia carece de la visión para alcanzar a su comunidad, y si no existe una compasión por los perdidos, no se movilizará. Sin embargo, si una iglesia muy subdesarrollada en cuanto a preparación “formal” en evangelismo tiene un alto nivel de motivación y deseo, la obra difícilmente no se cumplirá.
Este mismo factor también afecta el resultado del evangelismo. Puede contarse con un método muy bueno, pero si no existe una correspondencia con la vida, la actitud, la forma de la persona que presenta el evangelio, difícilmente tendrá un impacto positivo. En la misma forma, puede ser que la persona que evangeliza tenga una metodología muy inadecuada, pero su amor y sinceridad resplandecerán a pesar de todo, y habrá un resultado positivo.
¡El evangelismo no es un programa, sino una pasión! No depende del método, sino de la condición del corazón del evangelista.
Tenemos aquí una nota importante en cuanto a la palabra “evangelista”. Usamos esta palabra en su sentido amplio y general, y no limitado a una persona ordenada al oficio de evangelista. El enfoque aquí apunta a todos los cristianos. Esto incluye a hermanos y hermanas, jóvenes y ancianos, “oficiales” y “no oficiales”, a cristianos “comunes” y personas especialmente dotadas.
Es para TODOS llevar a cabo la obra de evangelismo desde la perspectiva del mandato de Jesús de ser testigo. Entonces, cuando usted lee la palabra, “evangelista”, entiéndase que se está haciendo referencia a usted, y a todos los verdaderos seguidores de Jesucristo.

Lecciones del Evangelismo

Lección 1 – Siendo guiados por el Espíritu Santo Nosotros debemos tomar el mensaje de Cristo para nuestras calles y permitir que el Espíritu Santo tome nuestras manos, pies y voces para este mundo.

Lección 2 – Escuchando el corazón de Dios – Cuando yo me encuentro con la gente en la calle, ellos están más dispuestos a hablar de lo que sienten en sus corazones de lo que ellos creen que son capaces.

Lección 3 – Jesús caminó entre la gente – Cuando yo pienso sobre el ministerio en las calles, yo pienso en el ministerio de Jesús y cuántas veces El ministró en las calles. Cuando yo leo el Nuevo Testamento yo puedo ver cómo Jesús anduvo en medio de la gente.

Lección 4 – ¿Por qué testigos? – Dios nos ha escogidos para ser sus testigos. Somos los únicos que podemos dar a conocer al mundo quien es Jesucristo. Cada vez que comparto el evangelio en las calles, me maravillo de la cantidad de personas que nunca han oído del mensaje de la cruz.

Lección 5 – ¿Cómo testificar? Nosotros preferimos enseñar sobre la persona del Espíritu Santo y las Escrituras sobre el evangelismo, que fórmulas y métodos para ganar a los perdidos. El método más poderoso para dar testimonio es dejar que fluya a través nuestro el amor de Dios a los perdidos.

Lección 6 – El acercamiento Acercarse a alguien puede, a veces, ser la parte más importante de testificar.  Cuando Jesús se acercaba a alguien, El no lo hacía con la idea de impresionarlo. 

Lección 7 – El retraso del corazón – Yo he dado testimonio a tantas personas individualmente, que me di cuenta de algo, que llamaré “retraso del corazón”. El Señor trata con todos nosotros de manera diferente, y debemos reconocer que nuestros corazones son todos diferentes.

Lección 8 – Edificando puentes Mientras yo testifico, observo que mucha gente quiere venir a Cristo, pero le falta el coraje para entregarse. Es muy importante que yo edifique un puente para ayudarles a que tengan fuerza y se sobrepongan a lo que les desanima para aceptar a Cristo.

Lección 9 Compartiendo a Cristo – Su testimonio será más efectivo, si la persona a la cual usted le testifica oye exactamente lo que usted le quiere decir. Si usted no está seguro a quien le está hablando, continúe hablando en general, a menos que entienda que el Espíritu Santo le indica que se calle.

Lección 10 – Personas y lugares – Una manera excelente de hacer que usted se sienta cómodo testificando en ciertas áreas, es visitarlas anteriormente. Recórralas en oración, a medida que las visita. Yo invierto mucho tiempo en auto y caminando por esas áreas pobres, hasta que las conozco y me siento cómodo.

Lección 11 – Noche en las calles y Ministerio entre pandillas – El ministerio en las calles de noche y en las zonas peligrosas es emocionante. Aquellos que son llamados a este tipo de ministerio deben preparase y esperar encontrarse con gente que está sin esperanza y sin Cristo.

Lección 12 – Seguimiento de evangelismo – El seguimiento produce resultados en las vidas de aquellos que han venido a Cristo. Usted podrá ver un mayor crecimiento en la asistencia de la iglesia si visita a los que han aceptado a Cristo. El seguimiento no puede separase del evangelismo. 

Lección 13 – Evangelizando por teléfono – Si usted quiere evangelizar por teléfono, necesita ser un buen oyente, y poder hacer una buena presentación del evangelio. Recuerde bien el nombre de la persona que lo llamó  y úselo en la conversación.

Lección 14 – Cómo hacer evangelismo personal Evangelismo personal es tener, con una persona, una conversación acerca del destino de su alma y su relación con Dios. Es enfrentar a la persona con su condición perdida en pecado y enseñarle el perdón que Dios le ofrece por medio de la cruz.

Lección 15 – Cuatro presentaciones del evangelio fáciles de aprender y usar – 1. El evangelio en Juan 3:16 , 2. El Camino Romano de Salvación , 3. Una presentación dramátizada , 4. La Historia Del “Libro Sin Palabras”

Lección 16 – El poder del testimonio personalLos elementos básicos del testimonio personal I. Actitudes y acciones ANTES de aceptar a Cristo: II. Las circunstancias de CÓMO ocurrió mi conversión: III. Algunos cambios, en actitudes y acciones, que han ocurrido en mi vida DESPUES de recibir a Cristo:

Lección 17 – Dos folletos impactantes – Estudie los folletos para ver cómo presentan los elementos del plan de salvación

Lección 18 – CÓMO RESPONDER A LOS ATEOS – Yo no creo en Dios. La ciencia ha descubierto, hace ya mucho tiempo, que la hipótesis Dios o dioses fue una idea de gentes ignorantes que no sabían explicarse los fenómenos de la Naturaleza y los atribuían a seres imaginarios.

Lección 19 – CÓMO RESPONDER A LOS ESCÉPTICOS Yo no soy ateo, yo creo que algo debe existir detrás de todo lo maravilloso que hay en la Naturaleza; pero no creo que sea posible saber nada acerca de este gran misterio y pienso que nunca lo sabremos. Por tanto no me preocupo de ninguna religión, ya que nadie sabe lo que es Dios.

Lección 20 – CÓMO TRATAR A LOS QUE CREEN EN DIOS Y EN CRISTO, PERO NO COMPRENDEN EL PLAN DE SALVACIÓN – Hay muchas personas, en especial en los países de habla española, que creen en Dios y en Cristo de un modo general, porque así se lo han enseñado desde la niñez, pero no tienen una relación personal con Jesucristo, ni esta esperanza viva a que se refería el apóstol San Pedro, pues no comprenden el plan de salvación de Dios.

Lección 21 – CÓMO PRESENTAR EL EVANGELIO A LOS CATÓLICO-ROMANOS Una de las mejores formas de entrar suavemente en el terreno apologético con estas personas es haciéndoles la pregunta de si están seguros de su salvación. Si no responden de modo positivo –lo que es muy raro entre los que no han nacido de nuevo–, sean católicos o protestantes nominales.

Lección 22 – CÓMO TRATAR A LOS QUE RECONOCEN QUE DEBEN VOLVERSE A DIOS PERO PONEN EXCUSAS Con frecuencia tropezamos con personas que han escuchado el Evangelio por muchos años y están convencidos de que es la verdad y que algún día deberán reconciliarse con Dios, pero tratan de aplazar este momento con toda clase de excusas.

Lección 23 – CÓMO TRATAR A LOS QUE REHÚSAN LA AYUDA DE LAS IGLESIAS PARA SER CRISTIANOS Con mucha frecuencia los esfuerzos evangelísticos son interpretados por la gente como propósitos proselitistas para ganar adeptos hacia una iglesia determinada.

Lección 24 – CÓMO CONSERVAR A NUESTROS CONVERTIDOS Así que voy a enseñarles unos puntos muy importantes que nos ayudarán a conservar a nuestros convertidos, para no verlos después con una secta falsa.

Lección 25 – La FeEl tema que hemos escogido para nuestro primer diálogo es de importancia primordial, porque la fe es el gran principio sobre el que Dios otorga Su bendición.

Lección 26 – La  ConversiónCADA amo de casa de esta ciudad afirma su derecho de decidir quién va a entrar en su casa y quien no. Ahora bien, el derecho que demandamos para nosotros debemos seguramente reconocérselo al Señor Jesucristo.

Lección 27 – El Arrepentimiento Resumiendo, este término significa un cambio de mente, pero se trata de un cambio de mente que afecta al ser moral del hombre hasta lo más profundo de su ser.

Lección 28 – La Justificación Podemos confiar en el Señor Jesús como nuestro Salvador, y recibir una cierta consolación al pensar en Su preciosa sangre y en el poder de la misma para limpiar de todo pecado.

Lección 29 – Paz Con DiosEsto no significa que cada creyente goce de ella, pero sí que es posible para cada uno de nosotros poseer una paz sólida y firme con Dios por lo que respecta a nuestros pecados. 

Lección 30 – El Perdón de Los PecadosSin duda alguna hay muchos que están acostumbrados a repetir, domingo tras domingo, las palabras: «Creo en el perdón de los pecados». Por la gracia de Dios, algunos de nosotros podemos ir más allá y decir: «Creo en el perdón de mis propios pecados.»

Lección 31 – La SantificaciónDesde luego, no podemos permitirnos ser indiferentes a ninguna verdad divina, tanto si nos damos cuenta inmediatamente de la importancia que tiene para nosotros como si no. Y desde luego la santificación es una cuestión que no podemos descuidar sin llegar a ser grandes perdedores.

Lección 32 – Aptitud Para El Cielo Es cosa maravillosa que personas como tú y yo, llenas de fracasos y defectos, podemos ser hechos aptos para el cielo, y ello mientras vivimos aquí en la tierra. Pero esto es lo que la gracia de Dios puede hacer por nosotros.

Lección 33 – Recaída y Restauración Muchos de nosotros, estoy seguro, tenemos que lamentarnos de las ocasiones en las que nos hemos descarriado conscientemente de la comunión con Dios, y en que nuestras almas se han enfriado y nublado.

Lección 34 – La Inspiración de la Biblia La Biblia nos viene con una afirmación que no hace ningún otro libro del mundo que sea digno de una verdadera atención. No me será necesario referirme al Corán, ni a los libros sagrados del los hindúes o de otras naciones orientales, ni a las pretensiones sin sustancia de los mormones y de otros grupos.

Lección 35 – La Oración Del mismo modo, se precisa de dos cosas si se quiere mantener ardiendo el fuego del gozo y de la comunión en el alma del creyente —una constante aplicación de la Palabra a su corazón, y el constante ejercicio de la oración.

Lección 36 – La Segunda Venida Del Señor El Señor Jesucristo tiene un tesoro peculiar en el mundo, y está a punto de acudir personalmente para transferir este tesoro de la tierra al cielo.

Requisitos para el evangelista

1.  El Evangelista debe ser un Líder-Siervo: Ejercer liderazgo pero con corazón de servicio para la iglesia.

2.-  El evangelista debe comunicar en forma efectiva la palabra de Dios

3.-  El evangelista debe depender del Espíritu Santo

4.- El evangelista debe permanecer fiel ante un mundo hostil, que le estará asediando con tentaciones, burlas, ofensas y otras artimañas del enemigo.

5.-  El evangelista debe proclamar que Jesucristo como el único camino y la salvación para el ser humano

6.-  El evangelista debe tener una estrategia para la cosecha

7.-  El mensaje del evangelista debe ser Bíblico (basado en la Biblia)

8.-  La Vida Interior del Evangelista, debe ser una vida de comunión con Dios que se refleje en sus acciones.

Desde un punto de vista bíblico el evangelista debe cumplir con las siguientes funciones:

1. Anunciar el evangelio, Hechos 13:32.

2. Enseñar, 1 Timoteo 4:13.

3. Hablar con denuedo, Hechos 9:29; 13:46.

4. Exhortar, Hechos 2:40; 11:23; 1 Timoteo 4:13.

5. Amonestar, Colosenses 1:28; 1 Tes. 5:14.

6. Rogar, 2 Cor. 5:20; Efes. 4:1.

7. Disputar, Hech. 9:29.

8. Contender, Judas 3 (pero recuérdese Rom. 14:1).

9. Discutir, Hech. 17:2, 17; 18:19

10. Responder, 1 Cor. 9:3; Fil. 1:16

11. Redargüir, 2 Tim. 4:2; Mat. 18:15

12. Convencer, Tito 1:9.

13. Tapar bocas, Tito 1:13.

14. Mandar, 1 Tim. 1:3.

15. Desechar, 2 Tim. 2:23; Tito 3:10.

16. Anunciar todo el consejo de Dios, Hech. 20:20, 27.